Al fin llegó el día de preparar un risotto. Era de esas recetas que se tiene pendiente hacer desde hace años pero que nunca se hace. La receta es de nuestra fan segoviana Nº1, Tania, que le sale riquísimo.
Después de haberlo hecho ya, podemos decir lo rico que sale y lo fácil que es hacerlo, así que repetiremos seguro, y si es posible experimentando con nuevos ingredientes porque un risotto se puede hacer de muchísimos tipos.
Ahora parece que vamos a tener un poco de tiempo para cocinar y tenemos muchísimas recetas para hacer, tanto dulces como saladas, así que ya las iremos poniendo. Lo peor es que muchas de las que queremos hacer incluyen el uso del horno en la preparación y con estos casi 40º igual seleccionamos otras recetas…
Aquí va la receta del risotto:

INGREDIENTES para 2 personas
- 2 filetes de pechuga de pollo
- ½ calabacín grande
- 1 ajo
- 150 gr. de arroz
- Caldo de pollo (un poco menos de ½ litro)
- Aceite de oliva
- 40 gr. de queso parmesano rallado
PREPARACION
Tiempo estimado de preparación 45 minutos
Primero cortamos los filetes en trozos pequeños y el calabacín en taquitos pequeños, más o menos de 1 cm. de lado. También troceamos el ajo.
En una cacerola ponemos el caldo de pollo a calentar para que a la hora de añadirlo esté bien caliente y no haga que el arroz deje de cocer.
En una sartén grande echamos un par de cucharadas de aceite y cuando esté caliente echamos los trocitos de calabacín y los dejamos hacerse despacio unos 5 minutos, a continuación echamos el ajo y el pollo y removemos hasta que los trozos de pollo estén hechos pero sin dorar. En ese momento añadimos el arroz y removemos unas pocas de veces.
Echamos un cazo de caldo a la sartén, añadimos sal al gusto, y cuando empiece a cocer bajamos la potencia del fuego hasta que cueza de forma lenta y vamos moviendo. Cuando veamos que se ha absorbido casi todo el caldo volvemos a echar otro cazo de caldo, repitiendo este mismo proceso varias veces. Pasados unos 20 minutos desde que echamos el caldo, probamos el arroz y lo vamos haciendo cada poco tiempo hasta que veamos que el arroz está en su punto. Si vemos que le falta poco tiempo echamos poquito caldo.
En el momento en el que está listo el arroz debemos tener una textura no seca del todo, sino con un poquito de caldo y cremosa. Será entonces cuando añadimos el queso rallado por encima y removemos bien durante un minuto más o menos para que se derrita y se reparta bien.
Es importante que nada más terminar de hacerlo se sirva y se coma enseguida porque así se saboreará mejor y se apreciará la textura tan cremosa que queda.
* Como consejo decir que se puede hacer también echando otro tipo de queso en vez del parmesano. Con mozzarella por ejemplo queda más suave de sabor.
Por cierto, vuestros ánimos dieron resultado, y Paloma ya es Arquitecta técnica :-)