domingo, 20 de febrero de 2011

BAKLAVA

Tenemos muchas recetas guardadas para publicar, pero últimamente las que ponemos son muy recientes porque nos gustan tanto que no podemos evitar publicarlas.

Parece que los viernes por la tarde se están convirtiendo en el rato que tenemos libre para meternos las dos hermanas en la cocina a probar recetas nuevas, y hemos de decir que con bastante éxito.
No tenemos casi tiempo libre para la cocina, porque Laura está muy ocupada con tanto examen en 2º de Bachillerato, y Paloma debido a la escasez de trabajo se está preparando unas oposiciones de Arquitecto Técnico (si alguien ofrece algún puesto de trabajo de lo que sea será bienvenido), por eso no nos podemos pasar muy a menudo por otros blogs.

Y ahora os contamos la historia de cómo llegamos a hacer estos baklava y de dónde sacamos la receta. Menuda sorpresa nos llevamos al ver que nuestros padres al ir a Carrefour nos habían comprado un paquete de Masa Filo (como veréis nos alegramos con casi cualquier cosa) y es que llevamos un tiempo buscándola porque hay varias recetas que queríamos probar con esta pasta tan finita pero que al hornearse queda crujiente.

Una de estas recetas eran los baklava. Algunos diréis, ¿y qué son? Pues el baklava es un dulce cuya composición es básicamente masa filo rellena con frutos secos triturados, y bañado en almíbar de miel. El aspecto no es igual siempre, hay muchas formas de hacerlos y también en los ingredientes del relleno. Es una receta típica de muchos países árabes y también en Grecia.

Nos pusimos a buscar recetas en Internet pero la receta que seleccionamos al final no fue de un blog, sino la que encontramos en un video de Youtube. A parte de la buena pinta que tenía la receta y lo bien explicada, nos acabamos riendo mucho porque la mujer que sale cocinando está un poco loca. Os vamos a poner el video para que podáis judgar vosotros mismos, pero la mujer nada más empezar ya se pone a cantar y bailar como si en Grecia estuviera, y el baile lo vuelve a repetir varias veces. No tiene desperdicio. Haz click aquí para verlo
Lo único malo es que el video está en inglés, pero para eso estamos nosotras, para explicaros cómo lo hicimos y en español:

Baklava


INGREDIENTES para una bandeja de unos 25x15 cm.

- 60 gr. de pistachos pelados sin sal
- 60 gr. de nueces peladas
- 50 gr. de almendras laminadas
- 25 gr. de azúcar moreno
- ½ cucharadita de canela
- 1 paquete de masa filo (vienen 6-8 láminas grandes)
- Mantequilla

Para el sirope de miel:
- 125 ml de agua
- 80 gr. de azúcar moreno
- El zumo de ½ limón
- 160 gr. de miel

PREPARACIÓN

Primero tenemos que hacer el relleno, para ello pondremos los pistachos, las nueces, las almendras, el azúcar y la canela en una máquina trituradora y cuando se quede reducido a trozos pequeños, como de granos de sésamo, paramos la máquina:


Ahora ya podemos empezar a montar los baklava:


Abrimos el paquete de la masa filo y colocamos las láminas bajo un trapo húmedo para que no se sequen porque al ser muy finitas se secarían enseguida:


Derretimos mantequilla hasta que se haga líquida y la dejamos junto con una brocha porque la iremos necesitando en todos los pasos.
Primero hay que engrasar el molde con la mantequilla derretida:


Ahora cortamos las láminas de masa filo del tamaño de la bandeja, colocamos una lámina y aplicamos mantequilla con la brocha por toda su superficie:


Repetimos este proceso hasta colocar 8 trozos de lámina en total, acordándonos de untar mantequilla encima de cada una de las láminas.
Después de la última lámina echamos una capa de relleno con grosor de medio centímetro más o menos:


Aplanamos la superficie y volvemos a colocar otra lámina con mantequilla encima. En este caso colocaremos en total 4 láminas:


Otra vez echamos relleno del mismo grosor que antes, aproximadamente medio centímetro


Y por último colocamos 8 láminas encima, una por una y untando mantequilla entre una y otra:


Una vez colocada la última marcamos con un cuchillo la silueta de los trozos y cortamos sólo la primera capa, hasta encontrarnos el último relleno que hemos puesto, también untamos mantequilla con la brocha:


Lo tenemos que meter al horno a media altura durante 30 minutos, con el horno a 180º calentando por arriba y abajo.

Mientras está en el horno preparamos el sirope de la siguiente forma:
Ponemos en un cazo el agua, el zumo del limón, el azúcar y la miel a fuego fuerte. Una vez que empiece a hervir tenemos que bajar el fuego a la mitad para dejarlo cociendo durante 20 minutos. Hay que acordarse de removerlo de vez en cuando. Pasados los 20 minutos lo dejamos enfriar.


Cuando los baklava lleven 30 minutos en el horno los sacamos, cubrimos la bandeja con papel de aluminio y lo volvemos a meter a l horno 20 minutos más a la misma temperatura:




Lo sacamos del horno y nada más salir vertimos el sirope por encima repartiéndolo. Una vez veamos que empieza a verse sirope entre los trozos dejamos de echar:


Lo dejamos enfriar y una vez esté frío ya se pueden cortar del todo los trocitos. También se puede moler unos pocos de pistachos para decorarlos por encima, como hemos hecho nosotras. Lo mejor es comerlos a temperatura ambiente.





También os vamos a enseñar otra forma de hacer baklava, más rápida y con un resultado que nos gusta más a la hora de comerlo, en forma de rollo:


Estiramos dos láminas juntas (esta vez sin echar mantequilla entre una y otra) o medias láminas, como hicimos nosotras con lo que nos sobró. Untamos mantequilla derretida en toda la superficie. Dejamos un espacio de aproximadamente un dedo y echamos un poco de relleno a lo largo:


Enrollamos la masa por encima y untamos mantequilla en el trozo que no tenga:


Volvemos a echar un poco de relleno y vamos enrollando la lámina untando mantequilla siempre que tengamos un trozo que no tenga. Ya no volveremos a echar más relleno.


Enrollamos hasta que se acabe la lámina y colocamos el rollo en una bandeja, lo cortamos en los trozos del tamaño que queramos y lo metemos al horno a 180º durante aproximadamente 30 minutos o hasta que veamos que se dora:


Nada más salir del horno echamos un poco de sirope por encima y lo dejamos enfriar hasta que esté a temperatura ambiente y se pueda comer:


Están riquísimos, pero os avisamos que son un poco pegajosos a la hora de comerlos, jeje. Que tengáis buen inicio de semana

domingo, 13 de febrero de 2011

CAKE POPS

Desde que descubrimos los cake pops en algunos blogs americanos hace unos meses teníamos unas ganas enormes de hacerlos, y este viernes al fin nos decidimos.
Para el que no sepa qué son, os lo explicamos, los cake pops son bolitas de bizcocho mezclado con un poco de frosting (una mezcla que se utiliza para decorar los pasteles generalmente hecha con mantequilla y azúcar), también se puede usar Nocilla o Nutella, y recubiertos de una capa de chocolate. Y luego ya si se quiere se pueden decorar también, hacer de diferentes formas...
Al igual que con la mayoría de las cosas, los diseños y la decoración dependen de la imaginación de cada uno.
Además de rápidos de hacer, son perfectos para dejar a todos boquiabiertos cuando os inviten a una cena o fiesta.

Hay una página que sin duda alguna es la reina de los cake pops, Bakerella, y ahí podréis ver auténticas obras de arte y coger algunas ideas para hacer los vuestros.

Nosotras de momento como han sido los primeros que hacemos nos hemos limitado a hacerlos sencillitos y no complicarnos mucho. Pero como nos han gustado muchísimo, tanto la realización como el sabor, sin duda haremos más y cada vez intentaremos hacerlos con nuevos diseños más elaborados.

En las siguientes fotos podéis ver los pasos y la explicación para que los podáis hacer:


INGREDIENTES

- Bizcocho
- Cualquier tipo de frosting, Nocilla, Nutella, buttercream…
- Chocolate para fundir

PREPARACIÓN

Lo primero que necesitaremos será un bizcocho del tipo que queramos, desde el mundialmente conocido bizcocho de yogurt hasta el que se os ocurra.
Nosotras hicimos uno de chocolate, cuya receta tomamos prestada a María y que podéis encontrar en este enlace a su blog


Una vez se enfríe el bizcocho pasaremos a desmigajarlo con las manos, como si se tratase de pan, echando las migas en un recipiente. Cuando ya esté hecho miguitas es cuando añadiremos el frosting o Nutella. La cantidad no es exacta, sino que varía en función del tipo y la cantidad de bizcocho. Así que lo mejor es echar una cucharada, removerlo bien e intentar hacer una bola con un trozo de masa. Si conseguimos que se quede con la forma y no se resquebraje será suficiente, si no pues echamos un poco más y repetimos el proceso.


Ahora toca hacer las bolitas de masa. El tamaño es el que se quiera pero es aconsejable que sean del tamaño de una albóndiga pequeña, para que se pueda comer en un par de bocados. Se coge un poco de masa y con la mano se da forma. Si se quiere que sean exactamente iguales puede usarse un utensilio para hacer bolas de helado:






Una vez terminamos de hacer las bolas las metemos al congelador 15 minutos para que se enfríen y se queden duras.

Es hora de cubrirlas. Para ello tenemos que derretir chocolate del sabor y color que queramos. Nosotras usamos de varios tipos, uno fue el chocolate para fundir llamado fondant que venden en todos los supermercados y también chocolate de color rojo marca Wilton que compramos en la tienda Decoracake. También necesitamos palillos para pinchar las bolitas. Pueden ser como los de chupachups de plástico o también, como los que usamos nosotras típicos de brochetas de madera:


Primero mojamos en chocolate la punta del palo y lo introducimos hasta la mitad de la bola más o menos. Y lo dejamos secar un minuto aproximadamente:


Y ya sólo nos queda cubrirlos del chocolate. Se puede hacer de varias formas, o llenando un cacharro de chocolate fundido y sumergiéndolo (este paso hay que hacerlo con cuidado y sin moverlo mucho para que no se nos despegue) o echando el chocolate con una cuchara por encima.

Para eliminar el chocolate sobrante y que quede uniforme lo mejor es dar unos toques a la mano con la que sujetamos el palo y que vaya escurriendo


Nada más terminar cubrirlo de chocolate es el momento perfecto para poner la decoración, así cuando se endurezca todo lo que hayamos puesto se quedará pegado. Es importante dejarlos en la nevera una vez terminados.

Aquí están unas fotos de algunos que hicimos:












Si pegamos un mordisco se verá así de curioso:


Y como mañana es San Valentín, qué mejor que hacer unos con forma de corazón ¿no? Es sencillísimo.
Una vez sacamos las bolas del congelador al estar duras las podemos cortar con un cortador y mantendrán la forma:






La mejor forma de presentarlos es pinchándolos sobre un trozo de poliespán o corcho




Para terminar os vamos a enseñar algo romántico por naturaleza, ¡¿una patata?! Menuda sorpresa nos llevamos al vaciar la compra hace unas semanas:

martes, 8 de febrero de 2011

TURRILLOS Y QUEDADA

La receta de hoy es uno de esos tesoros que hemos heredado de generación en generación. Tenemos muchas recetas de nuestra abuela, pero la receta de hoy es original de… atención… ¡¡¡Nuestra Bisabuela!!! Nuestra madre nos ha contado muchas veces cómo Felicita (así se llamaba) se ponía a hacerlos ella sola y la pobre no daba abasto porque tenía muchos nietos y en cuanto hacía unos pocos ya se los habían comido.

Es una receta que no es difícil de hacer pero se tardan un par de horas desde que empiezas hasta que terminas y al fin los puedes comer. También tenemos que decir que se necesita a alguien con bastante fuerza para remover la masa, así que si los pensáis hacer buscaros a un primo de Zumosol, o a algún alma caritativa porque os hará falta ayuda. Conocemos a gente que lo ha intentado hacer en amasadoras pero no salen igual de bien, es decir, toca hacerlo de forma tradicional, como antaño.
Pero todo esto merece la pena porque al final sale un producto típico de pueblo muy rico y además salen un montón y puedes repartir a mucha gente.

Al final de esta entrada os vamos a hablar también de una quedada que hicimos con unas cuantas amigas cocineras-blogueras :-)

Aquí está la receta de los turrillos con el paso a paso:


INGREDIENTES

- 400 ml de aceite de oliva
- 6 huevos
- ½ kg de azúcar
- 120 ml de aguardiente
- 1 cucharadita de bicarbonato
- El zumo de una naranja
- Harina (aproximadamente 1 y 1/2 kg)
- Aceite de oliva para freír

PREPARACIÓN

En una sartén echar los 400 ml de aceite junto con un trozo de cáscara de limón y calentarlo hasta que se refría unos segundos la cáscara. Se aparta del fuego, se retira la cáscara y se dejar enfriar. Esto se hace para evitar que la masa tenga demasiado sabor a aceite.

En un recipiente grande batir los huevos ligeramente y añadir el azúcar, el bicarbonato, el zumo y el aceite y mezclar bien.

A continuación ir añadiendo harina poco a poco y removiendo. Es aconsejable echar 2 cucharadas y mover, y cuando esté incorporado totalmente volver a echar. Es importante moverlo siempre con una cuchara de madera formando círculos, no hay que amasarlo como un pan sobre la mesa porque en ese caso no saldrán igual.


Este proceso dura un rato y a medida que se añade la harina costará más moverlo. Como podéis ver en la siguiente foto acabamos 2 personas sujetando el cacharro y nuestro tío moviendo la masa.


El punto perfecto de la masa será cuando toquéis rápido su superficie con un dedo y no se os pegue masa. Para que os hagáis una idea para estas cantidades admite más o menos 1 kg y medio de harina.

Una vez hecha la masa nos untamos un poco de aceite en las manos y cogemos una bola de masa del tamaño de una pelota de ping pong o un poco mayor:


Ahora la estiramos


Lo retorcemos un poco


Y lo echamos a la sartén


Es importante que la sartén donde los hagamos sea honda y que tenga unos tres dedos de aceite. También la temperatura del fuego habrá que regularla al hacer los primeros, ya que si se hacen demasiado rápido se quedarán crudos por dentro. Por lo que es mejor hacer un par primero, sacarlos y ver si están bien hechos o crudos para regular la temperatura del aceite. Para que os hagáis una idea en nuestra vitrocerámica estaba puesto al fuego 5 (el máximo es 9).

Se aconseja echar media cáscara de huevo y un par de palillos de madera al aceite para que no salga espuma.


Es muy curioso la forma de freírse porque se dan la vuelta solos. Normalmente al echarlos a la sartén se quedan en el fondo unos segundos, luego suben y cuando están hechos por un lado se dan la primera vuelta solos (igual hay algún remolón que hay que ayudar un poco). Y según se fríen también se van agrietando.
Cuando se sacan de la sartén hay que dejarlos sobre papel absorbente para quitar el aceite sobrante.


Para que estén más ricos aún se pueden rebozar en azúcar o azúcar con canela:


Y ahora vamos a hablar un poco de la quedada del sábado. Hace ya un tiempo teníamos pensado quedar con algunas compañeras que tienen blogs de cocina, y hace unas semanas decidimos que la fecha iba a ser este sábado pasado, así que así fue y al fin conocimos en persona a Liliana del blog Albahaca y canela, Carol del blog Boca de fresa y volvimos a ver a Ana del blog Cocina a tiempo parcial.
Fuimos a unos cuantos sitios y lo mejor fue la compañía, qué bien lo pasamos. Eso de poder hablar mucho de cocina y que no te miren raro, sino que te den más conversación era estupendo, jeje.

Estos son los sitios que visitamos:

Happy day bakery coffee: una pastelería Americana muy bonita y con bastante variedad de postres aunque la poca simpatía de la dependienta choca un poco. Los muffins están muy ricos, las galletas y los cupcakes son mejorables a nuestro parecer.


Spyci Yuli: nos encantó esta tienda de especias y té. Es pequeña pero muy acogedora llena de frascos y latas con muchas especias de las que ni siquiera habíamos oído hablar. Nos compramos una sal a las finas hierbas, especias para pinchos morunos y especias para cous cous que estamos deseando utilizar. De precio está bien y los dependientes son muy simpáticos y te aconsejan sobre sus productos.




Margó: un salón de té monísimo que parece transportarte a otra época por las mesas y la decoración. Tienen para tomar té, café y variación de repostería. También venden artículos de cocina y cosas de menaje pero a nuestro parecer muy caras. Es una lástima que cuando estábamos pidiendo la persona que nos atendió no sabía muy bien qué postres tenía.

Estamos pensando que va a ser mejor que abramos entre las blogueras un sitio donde poder tomar buena repostería, acogedor y con buen trato, porque parece difícil juntar estas cualidades en el mismo sitio. Así que si hay alguna persona que se ofrezca a patrocinarnos, estaremos encantadas, jaja. Bromas aparte tenemos que decir que ha sido todo un placer conoceros, chicas, y que ya quedaremos más veces

Esperamos que os haya gustado la entrada. Un poco larga pero es que había muchas cosas que contar. ¿Conocíais los turrillos o algo parecido con otro nombre? Que paséis buena semana.
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