Como os contamos en la entrada anterior, el domingo fuimos a hacer un curso de Chocolate y bombones a un pueblecito de la sierra de Madrid llamado Valdemanco.
Vaya alegría nos llevamos cuando estábamos llegando con el coche porque estaba todo nevado. Mirad qué bonito paisaje:

El curso se imparte en El taller de las tradiciones,
en su página web podéis ver todos los cursos que hacen, pero lo mejor es que no sólo son cursos de cocina, sino también de actividades que con el tiempo se acabarán perdiendo porque hay poca gente que se dedica a ello, por ejemplo cestería en mimbre, cosmética natural…
Como nosotras hicimos el de Chocolate y bombones vamos a contaros la experiencia, que recomendamos totalmente.
Cuando llegamos a Valdemanco el día pintaba muy bien, 10 de la mañana, un sol radiante y 9 horas de curso por delante, porque el horario de este curso es de 10 a 19 horas. Nos quedamos en el punto de encuentro con otras personas hasta que nos fueron a buscar y nos dirigimos al Taller donde se hacen los cursos. Está situado en la buhardilla de una casa muy acogedora, en la que ya nos esperaba Juan, que iba a ser el encargado de impartir el curso.

Fuimos en total unas 18 personas y la verdad es que pese a ser tantas horas no se nos hizo pesado, al contrario, lo pasamos muy bien porque a parte de que Juan es muy simpático, el resto de personas del curso eran muy participativas y nos reímos mucho.
Además a mediodía su mujer nos hizo muchas cosas de comida, entre ellas unas quiches, tortillas, macarrones, ensalada y más cosas, todas deliciosas.
El curso empezó con Juan enseñándonos los materiales que iba a utilizar durante el día y contándonos el origen del chocolate, desde el cacao. Por ejemplo, ¿sabíais que el cacao al principio es verde y va cambiando de color hasta tener color rojizo?

En ese punto es cuando se extraen los granos de cacao, como los de la siguiente foto:

También nos demostró cómo de los granos de cacao se puede llegar a hacer pasta de cacao de forma tradicional, con un objeto hecho de piedra volcánica procedente de Méjico llamado Metate.

Se calienta, se ponen encima Nibs (grano de cacao limpio troceado) y con una piedra volcánica se va moliendo. Al cabo de un rato y con mucha paciencia se obtendrá pasta de cacao:

Nos explicó la diferencia entre pasta de cacao, chocolate y cobertura. Básicamente al añadir azúcar a la pasta de cacao se obtiene chocolate, y si además se añade manteca de cacao se obtiene cobertura, que es con lo que se trabaja.
Probamos coberturas de diferentes países de origen, diferentes porcentajes de cacao, con leche y blanco. En un rato probamos algo así como 5 diferentes y los fuimos comentando.
Y entonces llegó el momento de aprender cómo manejar la cobertura y lo más importante, nos enseñó a Atemperar el chocolate. Hasta ese día no teníamos ni idea de qué era, ni siquiera lo habíamos oído. Os lo contamos:
Atemperar el chocolate consiste en someterlo a varias temperaturas para que cristalice y quede más brillante y crujiente. Esto se hace primero calentándolo al baño maría o al microondas hasta que esté a 50/53º, luego enfriándolo hasta los 28º y posteriormente calentándolo de nuevo hasta los 32º. Por eso cuando compréis bombones y no brillen será porque su cobertura no está atemperada.


Así es cómo nos enseñó a hacer bombones:
Se llena el molde y después se da la vuelta para que se quite el exceso. Se mete al congelador:


Se echa el relleno que se quiera sin llegar hasta arriba del todo, en este caso crema de licor. Se mete al congelador:

Se cubre y se mete al congelador hasta que se puedan desmoldar. Esto se sabrá cuando veamos que hay aire entre el molde y el bombón. Y para sacarlos… a dar golpes:


Estaban riquísimos:


También hizo hojas con sabor a after eight (el colorante iba incorporado en el molde), naranjines, tableta de turrón con arroz inflado y muchas más cosas:




Ahora es el momento de poner todo esto en práctica, así que en cuanto nos compremos un molde de policarbonato, empezaremos con los bombones, que tenemos muchos catadores apuntados a la lista de espera.

Al habla Paloma. Hoy es el cumpleaños de Laura y me gustaría felicitarla por aquí, ya que no es un cumpleaños cualquiera, hoy cumple… ¡¡¡18 AÑOS!!!
Sólo quería decirte que eres la mejor hermana del mundo mundial y que ya te me estás haciendo mayor. Parece que fue ayer cuando medías menos de un metro, parecías ricitos de oro y te tenías que subir a una banqueta para poder cocinar, y fíjate, ya en unos meses irás a la universidad. Sólo espero que sigas siendo tal y como eres porque no te cambiaría por nada del mundo.
¡¡¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES!!!