jueves, 30 de junio de 2011

TZATZIKI

Hoy toca la publicación de otro reto de Film & Food , ya es el tercero. En esta ocasión había que hacer una receta griega, ya que hablaban de la película Mi gran boda griega (muy aconsejable de ver si no la habéis visto). Teníamos clarísimo cuál hacer. Entonces leímos que en este reto además había que hacer una receta griega sí, pero también que en algún momento de la publicación apareciese un “ingrediente secreto” que nos dieron por pistas. Podía ir incluido en la receta como ingrediente, aparecer en la foto o simplemente ser mencionado. ¡Qué divertido! Pero… como no lo hemos podido conseguir, sólo lo mencionamos en alguna parte de la receta.
Estas son las pistas que nos dieron, a ver si vosotros sabéis cuál ha sido este ingrediente:

Es un fruto que procede de un árbol que, entre otros símbolos como la vid o la hiedra, representa al Dios Baco o Dionisio. Es característico por su carnosidad y su color rojizo.

Y ahora hablando de la receta, desde que Paloma fue a Grecia el año pasado ( aquí podéis ver la entrada sobre el viaje ) se nos ocurrió buscar y hacer recetas griegas. Buscar sí que buscamos, y las guardamos, pero hacer no hicimos casi ninguna, y así pasaron los días hasta leer el reto. Una de estas recetas, y la que estaba en posición más alta en la lista era el Tzatziki. El hecho de que estemos en verano ha ayudado a la decisión porque no nos apetecía asarnos de calor comiendo una moussaka, pero algún día sí que la haremos.

El tatziki es una salsa que utilizan mucho allí, tanto para echarla en la carne, como en los gyros (son parecidos a los kebabs), ensaladas o simplemente para mojar verduras, frutas, pan…
Es bastante espesa porque está compuesta principalmente por yogur griego y pepino.

Aquí está la receta. La encontramos en un blog inglés llamado King Arthur flour , aunque hemos modificado un poco las cantidades de cada ingrediente a nuestro gusto:


INGREDIENTES

- 1 pepino
- 375 gr. de yogur griego (3 yogures de tamaño normal)
- 1 diente de ajo
- ¼ cucharadita de comino molido
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de zumo de limón

* Se pueden añadir unas hojas de menta picada también

PREPARACIÓN

Lavar bien el pepino y cortarlo en trocitos muy pequeños, como en dados de 0,5 cm de lado. Se puede dejar la piel o quitarla pero nosotras lo preferimos con piel.

Colocar los trozos de pepino en un colador y poner encima un plato con algo de peso para que expulsen el agua. Dejarlo así durante más o menos 1 hora.




Pasado ese tiempo añadir el yogur, el comino, el aceite de oliva, el zumo de limón y el ajo picado en trozos muy pequeños. Y remover hasta que esté todo bien mezclado.



Las cantidades que hemos puesto son orientativas, porque una vez mezclado hay que probarlo y si es necesario añadir más cantidad de algún ingrediente, eso va al gusto. En nuestro caso son las cantidades que echamos exactamente y como más rico nos pareció.

Una vez terminado ya se puede comer o conservar dentro de la nevera.

Os aconsejamos comerlo mojando cualquier tipo de pan, verduras y hortalizas crudas como zanahorias, tomate o apio, y frutas como manzana, pera o higos.

domingo, 26 de junio de 2011

MACARONS

Hace una semana quedamos con unas amigas blogueras y nos apetecía cocinar algo para llevarlas, así que después de pensar mucho qué receta hacer nos acordamos de los macarons. Llevábamos mucho tiempo queriendo hacerlos y esta era la oportunidad perfecta. Eso sí, íbamos un poco a la aventura porque parece ser que esto de los macarons es todo un arte y era la primera vez que los hacíamos. El mago Gandalf nos hubiera llamado “insensatas” pero tuvimos suerte y nos salieron a la primera (bueno, un paso lo tuvimos que repetir varias veces pero al final salió).

¿Y qué son los Macarons? Son unos pastelitos de origen francés con forma de sándwich redondo. Están formados por dos tapas de textura crujiente en el exterior pero blandita en el interior y rellenos de lo que se quiera, crema, mermelada... Además entre sus ingredientes no hay harina, sino que principalmente lleva azúcar glas, almendra molida y clara de huevo.

Teníamos la receta que íbamos a utilizar, la de la chef inglesa Lorraine Pascale (aquí podéis ver su receta), pero según la leíamos y estudiábamos nos surgió alguna duda, así que nos tocó investigar por Internet viendo videos y leyendo en otros blogs hasta tener la idea clara del proceso. Nos sirvió mucho el paso a paso que tiene hecho el blog Las recetas de Sara.


INGREDIENTES para unos 24 (48 tapas)

- 125 gr. de azúcar glas
- 125 gr. de almendra molida
- 90 gr. de claras de huevo pasteurizadas (las venden en Mercadona)
- 2 cucharadas de agua
- 110 gr. de azúcar
- Colorante alimenticio

PREPARACIÓN

Mezclar el azúcar glas con la almendra molida tamizados con 40 gr. de clara de huevo. Cuando estén bien mezclados se añade el colorante si es que se quiere dar color.




Ahora llegamos a la parte complicada. De la cual no hay fotos por una serie de catastróficas situaciones que al final de la receta contaremos. Cuando los hagamos de nuevo las añadiremos.

Primero hay que hacer un almíbar:

Mezclar en un cazo el agua con el azúcar y ponerlo a calentar a fuego medio alto (en la vitrocerámica a 7/9). Es importante que una vez se empiece a calentar no se mueva. Cuando empiecen a salir burbujas hay que dejarlo cocer a la misma temperatura unos 2-3 minutos, hasta que el color deje de ser blanco/transparente y empiece a oscurecerse un poco (color caramelo muy claro). Otra comprobación es coger una paleta de cocina escurridora, meterla en el almíbar, sacarla y si se sopla y salen pompas, estará listo.
Dicen que tiene que cocer a 115º, pero como no todo el mundo dispone de un termómetro pues hay que medirlo un poco a ojímetro.

En esos minutos que cuece el almíbar tenemos que montar a punto de nieve 50 gr. de claras.

Justo en el momento en el que almíbar esté listo (también se llama a este momento “el punto de bola”) tenemos que ir añadiéndolo a las claras montadas por un lateral y muy despacio, a la vez que movemos con las varillas eléctricas sin parar.
Una vez incorporado del todo hay que seguir batiéndolo con las varillas eléctricas unos 3 minutos más. No se nos quedaron montadas del todo, sino con una textura como de yogur, pero nos dio buen resultado al hornear.

Incorporarlo a la mezcla que teníamos antes de azúcar, almendra y clara y remover con movimientos amplios hasta que se forme una masa homogénea. Ahora es cuando se ve el verdadero color del que se van a quedar, porque al añadir las últimas claras se queda de un color mucho más claro.




Meter la masa en una manga pastelera o, como en nuestro caso, en una bolsa para congelados con una boquilla en un extremo.


En una bandeja para horno colocar una lámina de papel vegetal y empezar a formar círculos con la manga pastelera, separados entre sí como mínimo 2 centímetros. Y colocando la manga perpendicular al papel. El tamaño de los círculos tiene que ser un poco más pequeño que el tamaño final de nuestros macaroons, ya que se expandirá un poco al reposar. Os aconsejamos que sean de más o menos de 4 cm de diámetro.


Una vez tengamos toda la bandeja llena de círculos hay que dejarlo reposar como mínimo 30 minutos. La razón de dejarlos esperar es curiosa, si se dejan reposar se forma una película sólida en la superficie, que hace que al hornearlos mantengan su forma y queden tan característicos. Como nos gustan mucho los experimentos decidimos demostrar esto haciendo un macaroon justo 5 minutos antes de meterlo al horno. Este es el resultado:


Cuando hayan reposado meterlos al horno a media altura a 150º calentando por arriba y debajo de 12 a 15 minutos. Estos estuvieron exactamente 14 minutos, pero depende de cada horno. Se sabe que están cuando la base se empiece a dorar.

Cuando se saque la bandeja del horno hay que dejarlos enfriar en la misma bandeja, y cuando estén fríos ya se pueden rellenar de lo que se quiera y disfrutarlos, porque están buenísimos. Nosotras por ejemplo usamos una mezcla de queso philadelphia con azúcar glas, otros los rellenamos de mermelada, y otros de crema de chocolate.






Problemas que nos ocurrieron y sugerencias:

- El almíbar:

En el proceso para hacer el almíbar es muy importante seguir los pasos que hemos dado porque si se echa antes de que esté en el punto de bola no saldrán. Una cosa que nos pasó fue dejar fuera del fuego el almíbar unos segundos antes de echarlo para que se enfriase y menudo desastre porque se solidificó muy rápido y aquello parecía caramelo.

- Añadir el almíbar a las claras montadas:

En este paso y si el almíbar está en el punto adecuado no se puede hacer de otra forma, hay que batir las claras con las varillas a la vez que se añade el almíbar por un lateral poco a poco (con poco a poco nos referimos a que vaya cayendo un chorrito de almíbar sin parar) y no dejar de remover cuando se haya añadido todo, continuar batiendo 2 o 3 minutos más para que se enfríe.

Entre errores en un paso y otro, tenemos que confesar que la mezcla de almíbar y claras nos salió bien al tercer intento (es decir, malgastamos 220 gr. de azúcar y 100 gr. de claras). Pero de los errores se aprende y así pudimos comprobar en qué fallábamos y poder contároslo para que no os pase lo mismo.

jueves, 16 de junio de 2011

SCHNITZEL DE POLLO

Hay muchos días que nos cansamos de comer la misma comida de la misma forma, por eso cuando hace unas semanas vimos esta receta en el programa llamado Junior Masterchef (leer la entrada anterior para saber de qué va) dijimos, hay que hacerlo. Pues nos ha gustado tanto y es tan sencillo de hacer que ya lo hemos hecho varias veces.

Quizá tiene un nombre que os suene raro o a plato complicado, pero para nada. Si os fijáis en la foto veréis que se parece mucho a un filete empanado, y eso es lo que es, pero la forma de empanarlo y los ingredientes de esta receta en concreto son un poco más variados, dejando el filete muy sabroso. Y lo más importante es que no se fríe, sino que se hace a la plancha.

Investigando hemos encontrado que es de origen austriaco y también se suele hacer con filetes de ternera o cerdo en vez de pollo. Nosotras de momento nos quedamos con la versión de pollo que nos ha encantado.


INGREDIENTES (para 4 personas)

- 4 Filetes de pechuga de pollo
- 1 cucharada de queso parmesano rallado (opcional)
- 1/2 barra de Pan del día (o del día anterior si no está duro)
- 1 rama de Romero fresco
- 1 cucharadita de Tomillo
- Perejil
- Sal y pimienta
- 1 huevo
- 2 cucharadas de leche
- 1 cucharada de mantequilla

PREPARACIÓN

Primero hay que hacer la mezcla que usaremos para rebozar los filetes:
Partimos el pan con la mano en trozos y los colocamos en una máquina para triturar. Lo ponemos en marcha unos segundos para que lo trocee más pequeño, no demasiado. En ese momento añadimos el queso, el romero (sólo las hojas, no el palo), el tomillo, unas hojas de perejil, una pizca de sal y pimienta molida. Y volvemos a poner en marcha la máquina unos segundos para que lo mezcle bien, hasta que el pan sea como mucho del tamaño de un guisante, no tiene que quedar reducido a polvo.




Para preparar los filetes. Lo mejor es cortar la pechuga en medallones de 1 dedo de grosor y a continuación poner papel film encima de cada uno y con un martillo de cocina darles golpes hasta que tengan la mitad de grosor. Esto se hace para que luego estén más jugosos.
También podemos pedir al pollero que corte la pechuga en filetes finos directamente.
Una vez tengamos listos los filetes echamos por los dos lados de cada filete sal y pimienta.

Ahora hay que preparar 3 platos por los que tendremos que pasar los filetes para empanarlos, en el siguiente orden:

1- Harina
2- Huevo batido con 2 cucharadas de leche
3- La mezcla de pan que hicimos antes


Ponemos a fuego medio-alto una sartén o plancha y echamos un chorro de aceite. Cuando esté caliente ponemos los filetes, dejándolos hacerse unos minutos por cada lado, hasta que tengan color dorado. Cuando ya estén hechos añadimos la cucharada de mantequilla en trozos repartida por la sartén y dejamos el filete unos segundos por cada lado.




Quedan crujientes por fuera y muy jugosos por dentro. Y lo mejor es acompañarlo con unas verduritas a la plancha o una ensalada.

miércoles, 8 de junio de 2011

PROGRAMAS DE TV 1: MASTERCHEF

Hoy estrenamos una sección en el blog llamada “Programas de televisión sobre cocina”. En la entrada no hay receta. Simplemente vamos a hablar de programas de televisión (de varios países) que tienen que ver con el mundo de la cocina.

Las dos somos muy aficionadas a ver series de televisión de todo tipo, y unas pocas de las que vemos o hemos visto tienen como tema principal la cocina.

Como no podía ser de otra forma, empezamos con nuestro programa preferido:

MASTERCHEF

¿De qué trata?

En este concurso, gente de todas las edades a la que le gusta mucho cocinar pero cuya profesión no tiene nada que ver con la cocina, tiene que ir pasando rondas y retos contra el resto de concursantes, hasta llegar a la gran final.

La mecánica del concurso es hacer dos pruebas por programa. La primera por lo general es un desafío en el que los jueces eligen a una persona ganadora (esa persona queda libre de ser eliminada, elige ingrediente de la siguiente, …). Y en la segunda prueba los jueces eligen al que creen que lo ha hecho peor y es eliminado.


Hay muchos tipos de pruebas, estas son las que más nos han llamado la atención:

- La caja misteriosa: sólo pueden utilizar los ingredientes que hay dentro de una caja (y que no saben con antelación) para cocinar el plato que quieran.


- Recrear un plato. Un chef cocina una receta y los concursantes tienen que intentar cocinarla lo más parecida posible.

- Adivinar y enumerar los ingredientes que se han usado para cocinar un plato que les dejan ver y probar.

- Desafíos por grupos: dividen a los concursantes en dos o más grupos para cocinar. En general tienen que cocinar para un gran volumen de gente (colegios, equipos, camioneros, …). Los comensales votan de qué grupo les ha gustado más la comida y el que obtiene más votos gana y por lo tanto sus miembros quedan libres de la expulsión.

Otras veces simplemente eligen un ingrediente principal común para todos los concursantes y tienen que cocinar el plato que quieran con ese ingrediente como principal.

¿Cuál es el premio para el ganador del concurso?

Por ejemplo en Estados Unidos, el ganador se lleva 250.000 $ y además la oportunidad de publicar un libro de cocina

¿En qué países lo echan o han echado?

El primer programa de MasterChef se hizo en Reino Unido hace muchos años, y con el paso del tiempo muchos países han añadido este programa a sus televisiones, como por ejemplo Australia, Estados Unidos, India y muchos más.


JUNIOR MASTERCHEF


Es una variante, con el mismo funcionamiento y tipo de pruebas a seguir, pero los concursantes son… ¡Niños! Por ejemplo en Australia desde 8 hasta 12 años.

Nosotras hemos visto entero el programa Junior MasterChef Australia y desde el primer momento nos quedamos alucinadas. Niños cocinando como chefs, utilizando unas técnicas culinarias de mucho nivel y con tan solo esa edad. Es impresionante.


También han hecho otras versiones como MasterChef the proffesionals, o Celebrity MasterChef.

¿Lo recomendamos?

Totalmente, es un programa muy ameno y puesto que los participantes no son expertos en cocina, muchos platos y técnicas que utilizan para cocinar te resultan familiares. Lo mejor es que siempre te están sorprendiendo en los retos que tienen que hacer, tanto el propio programa porque no sabes de qué va a tratar el siguiente desafío, como los propios concursantes con las cosas que cocinan.
Por lo tanto si tenéis la oportunidad de ver el de cualquier país, os lo recomendamos sin dudarlo.
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