martes, 22 de noviembre de 2011

REGALO DEL AIG 2011

Al fin ya os podemos decir quién ha sido nuestra AIG este año. Pero primero queremos darle las gracias a Joana por organizarlo, ¡muchas gracias! Nuestro regalo ya llegó hace dos semanas a su destino, nos tocó regalar a un chico muy majo que no conocíamos llamado Kevin, y podéis ver su entrada con los regalos pinchando en su blog El txoko de Kevin.

Y estos han sido los super-regalos que nos ha enviado nuestra Amiga Invisible:


Nuestra AIG 2011 ha sido… Bueno, esperad un poco, que mejor os contamos la historia completa hasta que supimos quién era. Hace más de dos semanas cuando nos llegó un paquete misterioso desde Girona pensábamos que sería el AIG que vivía allí, pero al abrirlo nos encontramos que era el molde de Bundt cake que os enseñamos en la entrada anterior envíado por nuestra AIG a través de la tienda My lovely food shop. Después de quedarnos catatónicas al ver lo que era, empezamos a pensar en quién podía haber sido, y la primera persona que se nos vino a la mente fue…. Justo la que ha sido nuestra AIG, no podía ser otra, es decir, creíamos que era…. Bueno, continuamos la historia.

Como en la tarjeta ponía que era un avance, suponíamos que nos llegaría al menos una tarjeta diciendo quién era, así que todos los días de las siguientes semanas nada más sonar la moto del cartero ya estaba Laura (tiene clase por las tardes) asomada a la ventana como las abuelitas de los pueblos vigilándole, y Paloma nada más llegar a casa por las tardes decía: ¡Hola! ¿Ha llegado algo del AIG?
Pasaron los días… Y pasaron… Y hoy el cartero traía una sorpresa, una caja estilo el patito feo, envuelta de color marrón por fuera, pero por dentro preciosa y llena de muchas sorpresas. Como si hubiera sido ya poco regalo el molde...

Tenemos un trato de no abrir nada que llegue del AIG hasta que no estemos las dos presentes, así que hasta esta noche que hemos coincidido las dos en casa no lo hemos podido abrir. ¿Sabéis lo que es saber que ha llegado o tenerlo delante pero no poder abrirlo? Pues eso.






En el nombre de quién lo enviaba hemos confirmado la sospecha que teníamos. ¿Quién nos iba a decir que seríamos las AIG de nuestra bloggera preferida? Sí, sí, nuestra Amiga Invisible ha resultado ser la simpatiquísima Bea de El rincón de Bea .
Bea, te damos las gracias también por aquí, tuvimos la suerte de conocerte en persona en septiembre y eso ya fue un regalo para nosotras. Que sepas que nos ha gustado todo muchísimo, vamos a tener que hacer todas las recetas de los bundts del libro porque todas tienen muy buena pinta, y hemos tenido que hacer un esfuerzo y probar las galletas y los mince pices (están como para quitar el hipo).

Estas son unas fotos de los regalos por separado:

Dos cortadores grandes preciosos:

Una caja de mince pies riquísimos (nunca los habíamos probado)


Una caja graciosísima navideña llena de galletas de 4 sabores diferentes:


Unos bastones de caramelo:


El molde de Bundt cake y un libro con muchas recetas con muy buena pinta para hacerlos:


Y aquí una foto de las tres que nos hicimos el día que nos conocimos en persona:


¡Muchas gracias Bea!

martes, 15 de noviembre de 2011

AFTER EIGHT BUNDT CAKE

Para el que no lo sepa hoy es el día mundial del Bundt cake, ¿y qué es eso? Pues son unos pasteles de origen alemán conocidos principalmente por la forma que tienen debido a los moldes en los que se hacen. Se utilizan unos moldes especiales, generalmente de aluminio, y siempre con un agujero en medio, y son característicos porque los moldes tienen unas formas espectaculares y preciosas con muchos adornos, y a pesar de que parezca mentira se desmoldan perfectamente. Una vez desmoldados no necesitan añadirles nada de decoración porque ya quedan muy bonitos.

Pero no sabéis la mejor parte de toda esta historia. Hasta hace un par de semanas no teníamos ningún molde para hacer un bundt cake, pero resulta que nuestra amiga invisible (sigue siéndolo porque no nos ha dicho aún quién es) nos ha enviado un molde precioso para hacerlos! Y además de la marca Nordicware (lo mejor de lo mejor). Vamos, que ahora entenderéis lo contentas que nos pusimos al verlo.

La receta la hemos cogido, cómo no, del blog El rincón de Bea, que a parte de ser la maestra galletil también se le da muy bien el mundo de los Bundt Cakes, y tiene una colección de moldes digna de ver.
Es la receta del pero en vez de echar aroma de almendra echamos de menta, para que hiciera contraste el chocolate con la menta y que se pareciera a los bombones llamados After eight, de ahí el nombre que le hemos puesto.


INGREDIENTES para molde de 25 cm

- 250 gr. mantequilla
- 375 gr. azúcar blanquilla
- 4 huevos
- 350 gr. harina todo uso tamizada
- 1 cucharada de bicarbonato sódico
- 1/4 cucharadita de sal
- 240 ml. buttermilk (*)
- 60 gr. cacao en polvo
- 150 ml. agua hirviendo
- 1/2 cucharadita de extracto de menta

*Se echa en un bol 240 ml de leche con una cucharada de zumo de limón o vinagre, se tapa y se deja reposar en la nevera 10 minutos

PREPARACION

Precalentar el horno a 170º
Tamizar la harina, bicarbonato, sal y reservar.
Hervir el agua, cuando llegue a ebullición añadir el cacao en polvo y remover hasta que se haya juntado bien y no tenga grumos. Dejar enfríar un poco.
Batir con unas barillas eléctricas la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla haya blanqueado y quede esponjosa (unos 3 minutos a velocidad media).
Añadir los huevos uno a uno ligeramente batidos, a velocidad baja. No añadir el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado.
A velocidad baja añadir un tercio de la harina y batir. Añadir la mitad del buttermilk y continuar alternando los ingredientes terminando con la harina.
A velocidad baja, añadir el extracto de menta y la mezcla del cacao y el agua, mover unos segundos con la máquina y Terminar de mezclar a mano con una lengua.

Untar mantequilla o aceite en el molde con una brocha o spray y echar la masa. Asegurarnos con una lengua o espátula que la masa ha entrado en todas las hendiduras del molde y que no tiene aire. Alisar la superficie.
Hornear a 170º con el horno calentando sólo por abajo unos 50-60 minutos, o hasta que al pincharlo con un palillo salga limpio.
Dejar enfriar en el molde sobre una rejilla 10 minutos. Pasado este tiempo desmoldar boca a abajo y dejar enfriar en un plato sobre una rejilla.


Y ya que tenemos el molde, el otro día lo utilizamos de nuevo para hacer un preparado para pastel de vainilla que teníamos, y así de bien quedó:



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