Hace
unos días estuvo Laura con unos tíos y primos nuestros en Guadalajara
recogiendo níscalos. Gracias a las tecnologías de hoy en día iban mandando
fotos y dando envidia de lo bien que lo estaban pasando y la de níscalos que
estaban cogiendo.
Menos
mal que luego fueron buenos en la repartición y Laura llegó con un cargamento
gigante a casa, tanto que hasta nosotras repartimos a algunos amigos y vecinos.
Para el
que no lo sepa, los níscalos son unas setas comestibles de color naranja que
salen ahora en otoño y son muy típicas en España.
Y
claro, teniendo ese magnífico manjar otoñal en casa, había que cocinarlo, y lo
primero que hicimos fue este riquísimo y facilísimo revuelto de níscalos al
ajillo. Otro día nuestra madre los cocinó en un guiso con patatas, y otro día
que teníamos visita los hicimos salteados. Vamos, que los hemos aprovechado muy
bien.
Al
final de la receta podréis ver fotos de varios regalos gastronómicos que hemos
recibido estos días.
INGREDIENTES
para 2 personas
- 2
dientes de ajo
- Perejil
fresco picado
- 6
níscalos grandes
- 4
huevos
-
Aceite
- Sal
PREPARACIÓN
Primero
hay que limpiar los níscalos, y para ello hay que humedecer un trapo y pasarlo
por todo el níscalo, ¡no hay que lavarlos! En el caso de que hayan sido
arrancados y no cortados (como debería ser), hay que cortarle el trozo de pie
que tenga tierra.
Ahora
una vez limpios se tienen que cortar en trozos pequeños, como de un par de
centímetros.
También
hay que pelar y cortar en láminas finas los ajos.
Echar
un par de cucharadas de aceite en una sartén, y cuando esté caliente echar el
ajo, bajar a fuego medio y cuando se empiece a dorar, echar los níscalos. Al
poco de echarlos soltarán un líquido. Hay que estar removiéndolos para que se
cocinen hasta que no quede líquido en la sartén, en ese momento estarán más
blandos.
Echar
el perejil un poco de sal, y a continuación echar los huevos ligeramente
batidos con sal.
Remover
con movimientos amplios hasta que el huevo esté cuajado.
Y aquí
están los regalitos gastronómicos:
Estos
son de nuestros padres, que estuvieron en el País Vasco y nos trajeron estas
lentejas rojas sin piel y soja:
Y esto
nos llegó hace unos días por sorpresa por Correos. Son fabes llegadas desde
Asturias enviadas por nuestra amiga Nazareth. ¡¡¡Muchas gracias!!!









